ADIÓS AL SOBRANTE
de Juan González Verano
INT. I.E.S. CANGAS / PASILLO – DÍA
El pasillo está vacío. Se oye un amalgama de
voces de profesores y alumnos. En una clase, no
sabemos cuál se oye un ruido fuerte y unos gritos.
Un alumno sale de una puerta a cada lado del
pasillo; ARTURO (15) y BENITO (16). ARTURO parece
agobiado pero feliz al mismo tiempo.
ARTURO
(para sí)
Bueno... Ahora ya está... No tiene
solución
BENITO
¿Qué ocurre?
ARTURO¿Conoces a Wagner? El profe de alemán
BENITO
Sí, ¿el de la sociopatía?
INT. I.E.S. CANGAS / CLASE – DÍA
Observamos a modo de flashback que representa
los hechos que narra ARTURO en su próximo diálogo.
ARTURO
(dándose importancia)
Pues salí a hacer un ejercicio de gramática alemana a la pizarra; era especialmente difícil, ya sabes... es alemán. Pues bien, yo no sabía hacerlo y Wagner me gritaba, y me gritaba y se burló de mí delante de
la clase... delante de... ella... y yo...
descolgué la pizarra furioso pero
controlándome y...
BENITO
(con intriga)
¿y...? ¡Se me han quitado las ganas de mear!
ARTURO
(poniéndose serio)
Se la tiré a la cabeza, se la tiré y creo que lo he matado, no se levanta y...
Me gritó. Y se burló delante de ella.
BENITO
(alarmado)
¡Pero es que sigue sin ser un motivo!
ARTURO
Bueno... Lo vemos de modos diferentes
BENITO
(con intriga)
¿y...? ¡Se me han quitado las ganas de mear!
ARTURO
(poniéndose serio)
Se la tiré a la cabeza, se la tiré y creo que lo he matado, no se levanta y...
BENITO
(asustado)
¿Arturo, has matado a un hombre?
ARTURO
Creo que sí
BENITO
¿¡Sí!? ¿A ti te parece normal?
ARTUROMe gritó. Y se burló delante de ella.
BENITO
(alarmado)
¡Pero es que sigue sin ser un motivo!
ARTURO
Bueno... Lo vemos de modos diferentes
BENITO
(indignado y asustado)
Me voy Arturo, voy a avisar al jefe
de estudios o a la policía.
ARTURO saca un bolígrafo de su bolsillo y da varias puñaladas a su compañero en el cuello. BENITO cae muerto sobre un gran charco rojo de sangre en el suelo.
ARTURO
(aliviado y sacudiéndose las manos para limpiarse la sangre.)
Bueno, ya sólo quedan seis mil millones novecientos noventa y siete, y luego yo.
ARTURO saca un bolígrafo de su bolsillo y da varias puñaladas a su compañero en el cuello. BENITO cae muerto sobre un gran charco rojo de sangre en el suelo.
ARTURO
(aliviado y sacudiéndose las manos para limpiarse la sangre.)
Bueno, ya sólo quedan seis mil millones novecientos noventa y siete, y luego yo.